Apenas un cambio de fecha

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Fotografía: Pexels.

¿Cómo deben actuar los inversionistas en los mercados financieros internacionales en 2019? Con la misma cautela con la cual empezaron a actuar desde octubre pasado; es decir, mantener reservas de efectivo, títulos de renta fija de corto vencimiento y una lista de acciones para comprar.

Carlos Jaramillo / 10 de enero de 2018


Finalmente llegó la segunda semana del año 2019 y los mercados accionarios internacionales siguen sumergidos en la laguna de incertidumbre creada desde finales de septiembre de 2018.

Los problemas de crecimiento de China, exacerbados por el lento avance de las negociaciones sobre la fijación de aranceles entre el gigante asiático y Estados Unidos, captaron la atención de la prensa especializada en las últimas semanas. Esta prensa ve en acontecimientos específicos —como la reducción de las previsiones de ventas de los teléfonos celulares de Apple en China— la confirmación de la ralentización de la economía de ese país y, extremando las cosas, de la economía mundial.

Dada la situación de la economía china, varias son las preguntas que deberían hacerse los inversionistas en los mercados financieros actuales. Una de ellas es cómo reaccionará la Reserva Federal (FED) frente a un ambiente signado por el temor de una desaceleración de la economía mundial. Puede esperarse la táctica de diferir por algunos meses el alza de la tasa de redescuento (federal fund rate). Señales de esta acción las empieza a insinuar el mercado a futuros de tasas de interés que asigna una probabilidad de sesenta por ciento a que la tasa de redescuento no subirá en 2019, treinta por ciento a una posible reducción y prácticamente cero a una nueva subida.

En palabras de Robert Kaplan, presidente del Banco de la Reserva Federal en Dallas, la FED debería apostar a la inacción por al menos dos trimestres: hasta que se reduzca la incertidumbre sobre la evolución de la economía China en 2019. Ahora bien, esperar que en pocos meses se produzca la información necesaria para predecir hacia dónde se dirigirá la economía China en el próximo quinquenio es un tanto optimista.

La tasa de inversión en China de 44 por ciento del PIB ejecutada en el año 2017 es extremadamente alta y, por lo tanto, insostenible. A medida que la población china envejece, la formación de nuevos hogares disminuye y con ella se apaga uno de los motores de crecimiento. Al ser esta una economía endeudada no existe la posibilidad de mantener, vía deuda, el flujo de inversiones en activos productivos requerido para lograr la tasa de crecimiento de 6,3 por ciento proyectada para 2019. La apuesta de largo plazo de China es desarrollar un importante mercado de consumo interno, lo que implica aumentar el consumo y reducir la tasa de ahorro de una población muy propensa a ahorrar para cubrir las deficiencias del gobierno nacional en la provisión de educación, salud y retiro.

Mientras China logra implantar cambios que aumenten su productividad, y le permitan mantenerse en la senda del crecimiento, se repetirán eventos de volatilidad y la FED tendrá que ajustar su política monetaria para dar frente a esos brotes de incertidumbre. Cada vez son más relevantes los factores internacionales en la fijación de las políticas del banco central de la economía más grande del mundo.

¿Cómo deben actuar los inversionistas en los mercados financieros internacionales en 2019? Con la misma cautela con la cual empezaron a actuar desde octubre pasado; es decir, mantener reservas de efectivo, títulos de renta fija de corto vencimiento y una lista de acciones para comprar si las correcciones del mercado abren la oportunidad de adquirirlas a precios de pánico. El año 2019 no es diferente del anterior, apenas hubo un cambio de fecha.


Carlos Jaramillo, profesor del IESA.

Este artículo ha sido publicado en alianza con Arca Análisis Económico.

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