De emprendedor a gerente: reflexiones para una nueva etapa personal

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Ilustración: ar130405 / Pixabay

Una vez que el emprendimiento está en marcha se precisa gerenciar la empresa. Las competencias clave que determinaron el triunfo del emprendedor son diferentes de las requeridas para el éxito de un gerente al gestionar una empresa.

Marcel Antonorsi Blanco / 1 de junio de 2020


 

Emprendedor: Que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras.

Gerente: Persona que lleva la gestión administrativa de una empresa o institución.

Diccionario de la lengua española.

 

Cuando una persona pone en marcha su emprendimiento se apunta un logro inolvidable. Es el resultado de una buena idea de negocio combinada con acciones apuntaladas por la creatividad y la innovación. Ahora bien, conviene recordar las importantes diferencias entre emprender y gerenciar. Los cursos y talleres que enseñan a irrumpir en el mercado con una idea ganadora no sirven de mucho para la tarea de administrar las operaciones diarias de una empresa. Un cursillo prematrimonial no prepara a los recién casados para enfrentar con éxito la exigente etapa de la convivencia cotidiana: una perspectiva de la relación de pareja que nunca se tuvo en el noviazgo, o se vislumbró a medias durante la llamada «luna de miel».

 

Emprender y gerenciar

Emprender es un proceso que requiere identificar una propuesta factible de negocio, evaluar fortalezas y debilidades, diseñar un plan de negocio, resolver los problemas de inversión y, por fin, abrir operaciones; todo ello, además, con creatividad y entusiasmo. Emprender es concebir y llevar a la realidad un proyecto que comienza con una idea y «concluye» con la realidad de una empresa montada y en funcionamiento.

Gerenciar es un proceso distinto. No es una actividad que comienza y termina, porque consiste en una dinámica permanente, regular, cuyo objetivo central es lograr que la empresa funcione, y lo haga de manera exitosa.

Gerenciar no es una actividad que comienza y termina, porque consiste en una dinámica permanente y regular

De emprendedor a gerente

Para Ishak Adizes (1982, 1988), una empresa exitosa debe producir (P), administrar (A), emprender (E) e integrar (I). Por lo tanto, los rasgos medulares de un gerente son: productor, administrador, emprendedor e integrador. La fórmula puede resumirse en el acrónimo PAEI. Al comienzo en estas cuatro letras predomina la «E» de emprender («paEi»), porque las tareas más importantes consisten en crear e innovar.

Cuando la empresa inicia su andadura se torna imprescindible la «P» de producir, porque es urgente elaborar productos o prestar servicios que estimulen las ventas y el flujo de caja. El acrónimo «Paei» designa una fase en la cual la persona debe reducir su énfasis emprendedor para atender la operación.

Posteriormente surge en la empresa la necesidad de administrar. El acrónimo adopta la forma «PAei», porque ahora el énfasis estriba en contar con un presupuesto, manejar las compras, gestionar el almacén, realizar la cobranza, administrar el flujo de caja. En esta fase el emprendedor debe mutar a administrador; es decir, debe convertirse en «gerente».

 

Gerenciar

Gerenciar es, en pocas palabras, lograr que las cosas ocurran; a veces, sin cobrar conciencia de ello. La gerencia es el proceso mediante el cual se alcanzan objetivos gracias al trabajo con la gente y el empleo de otros recursos organizacionales. La gerencia puede ser vista como enseñaba las teorías clásicas: un proceso que consiste en planificar, organizar, dirigir y controlar.

  • Planificar es establecer objetivos de desempeño y decidir cómo lograrlos; esto es, qué se hará. La planificación incluye la formulación de la misión y la visión de futuro de la empresa, la planificación estratégica, la planificación operativa y el presupuesto de inversiones y gastos. En este marco pueden requerirse planes específicos; por ejemplo, de mercadeo o de relaciones con la comunidad.
  • Organizar puede resumirse en tres aspectos centrales: especificar los procesos operativos y administrativos, establecer las estructuras organizativas y diseñar las instalaciones y oficinas.
  • Dirigir es estimular a la gente para que trabaje y se esfuerce para lograr un alto desempeño. Implica liderar, dar instrucciones, trabajar en equipo, comunicar y supervisar.
  • Controlar consiste en evaluar el desempeño y hacer lo que sea necesario para asegurar los resultados deseados (seguimiento de actividades, comparación de logros con planes y normas, toma de decisiones de control necesarias).

Otra competencia vital es la capacidad para coordinar; es decir, para procurar la ejecución armónica de todas las actividades.

Las funciones de planificación y organización suelen realizarse en momentos específicos. Un gerente puede también realizar actividades operativas tales como ventas, manufactura o prestación de servicios. Ello puede ser necesario, conveniente y válido en empresas pequeñas, con poco personal y escasa división de funciones. Pero la mayor parte del tiempo del gerente se destina a dirigir, coordinar y controlar; tres capacidades muy distintas a las que necesita un emprendedor.

Con el tiempo, las habilidades gerenciales requeridas van cambiando de énfasis

Habilidades gerenciales

Un gerente necesita habilidades conceptuales, humanas y técnicas. Con el tiempo, las habilidades gerenciales requeridas cambian de énfasis.

Las habilidades técnicas consisten en aplicar la pericia profesional y desempeñar una tarea con especial destreza. Revisten menos importancia a medida que el gerente deja de estar más cerca de la operación y delega funciones a otras personas.

Las habilidades conceptuales son las relacionadas con la capacidad para pensar analíticamente y lograr soluciones integrales a los problemas. Su importancia va en aumento a medida que el gerente desarrolla sus funciones de planificador y administrador.

Las habilidades humanas consisten en la habilidad para trabajar bien en colaboración con otras personas. Siempre será necesario trabajar con jefes, pares y subordinados.

Un emprendedor en su papel de gerente necesita desarrollar progresivamente las habilidades conceptuales (planificación, organización, análisis de problemas, toma de decisiones) y humanas (liderazgo, trabajo en equipo, comunicación, negociación). El énfasis en las habilidades técnicas disminuye gracias al empoderamiento de los colaboradores.

 

Áreas funcionales de la empresa

En sus inicios, una empresa es un conjunto de actividades relativamente poco diferenciadas: producción, venta y administración. Con el crecimiento de las operaciones surge la necesidad de atender las áreas funcionales de una manera más especializada.

Las funciones básicas son aquellas que atienden la esencia, la naturaleza específica del negocio. Con el desarrollo de la empresa pueden llegar a incluir operaciones (producción o prestación de servicios, según el caso), ventas, logística, mantenimiento, investigación y desarrollo. Las funciones de apoyo son necesarias para que la empresa se desenvuelva como un conjunto armónico y efectivo: recursos humanos, administración, mercadeo, seguridad e higiene, relaciones externas, asuntos legales y auditoría interna.

 

Competencias gerenciales clave

Existen competencias estratégicas para que un gerente alcance el mayor grado de eficiencia en la ejecución de sus funciones.

  • Administración del tiempo: el tiempo del gerente está muy fraccionado entre los diversos asuntos que debe atender (reuniones, entrevistas, decisiones, atención de colaboradores, llamadas telefónicas, revisión del correo electrónico…).
  • Decisión: un gerente es un profesional de la toma de decisiones. Debe hacerlo para resolver problemas, asignar recursos, seleccionar opciones o definir acciones. De allí que sea importantísimo conocer el método de análisis de problemas, así como las técnicas específicas y generales para decidir.
  • Solución de conflictos: los conflictos surgen cuando hay desacuerdos. Las formas pacíficas de resolver diferencias pueden resumirse en negociación, mediación y arbitraje. La negociación consiste en buscar un acuerdo directamente entre las partes. La mediación es una negociación facilitada por una persona (mediador), con el fin de buscar un acuerdo entre partes que no pueden o no desean reunirse directamente. El arbitraje ocurre cuando las partes aceptan las decisiones tomadas por un árbitro (un tercero independiente).
  • Comunicación: trabajar con gente implica necesariamente comunicar, en sus variados aspectos y formas: escuchar, dar instrucciones, conversar, discutir, hacer presentaciones. Es necesario que el gerente perfeccione estas destrezas para aumentar su eficiencia.
  • Inteligencia emocional: es la habilidad para identificar y administrar adecuadamente las emociones propias y las de otras personas. Es una competencia indispensable en ambientes organizacionales.
  • Liderazgo: es la capacidad para influir en otras personas. El gerente necesita liderazgo para dirigir personas y equipos de colaboradores. Además, debe propiciar el liderazgo en otros, para así potenciar el equipo.
  • Trabajo en equipo: un buen gerente es capaz de propiciar el desarrollo de equipos de trabajo. Debe ser visto por sus colaboradores como una referencia a la hora de interactuar con otros profesionales para alcanzar los objetivos comunes.
  • Reuniones: son imprescindibles para planificar, intercambiar información, tomar decisiones, hacer seguimiento, coordinar. Un gerente debe diseñar un buen sistema de reuniones gerenciales y fomentar que se planifiquen y realicen de manera eficiente.

Un paso transcendental

Un emprendedor que decida desarrollarse como gerente necesita:

  1. Desempeñar funciones gerenciales como planificador, organizador, líder, controlador y coordinador.
  2. Evolucionar de competencias técnicas a competencias conceptuales, siempre consciente de que las competencias humanas son indispensables.
  3. Conocer las diversas áreas funcionales a plenitud, organizarlas y delegarlas adecuadamente.
  4. Desarrollar otras competencias gerenciales clave, tales como administrar el tiempo, tomar decisiones, resolver conflictos, comunicar, manejar emociones, liderar, trabajar en equipo y gestionar reuniones.

La experiencia práctica enseña, pero puede ser muy lenta. Cuando se combina con reflexión, capacitación, acompañamiento y aprendizaje explícito, se logra acelerar los ciclos de eficiencia y productividad. Otros aspectos que pueden ayudar al emprendedor comprometido con su transformación en gerente son:

  • Cursos de gerencia y supervisión.
  • Un buen equipo de colaboradores (con buen balance PAEI).
  • Un buen coach profesional / gerencial.
  • Un buen asesor gerencial.
  • Consultores especializados en gerencia o áreas funcionales.
  • Apoyo en las cámaras y asociaciones.

Es necesario dar el paso de emprendedor a gerente. No es fácil. Las competencias que hacen al emprendedor exitoso no son las mismas que requiere el gerente de una empresa en marcha. Pero es posible, es necesario y además… hay que hacerlo. Afortunadamente, la gerencia es también una actividad de equipo, para la cual se pueden combinar las competencias de varias personas en un equipo gerencial calificado y exitoso. ¡Adelante!

 

Referencias

  • Adizes, I. (1982): Para evitar la incompetencia gerencial. México: Diana.
  • Adizes, I. (1988): Ciclos de vida de la organización. Bogotá: Díaz Santos.

Marcel Antonorsi Blanco, profesor invitado del IESA.