Dos urgencias del siglo XXI: pensamiento crítico y liderazgo compartido

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Fotografía: Pexels.

La velocidad de los cambios, en las empresas y la sociedad, impulsa a mejorar las capacidades para pensar, sentir, decidir y experimentar en contextos inciertos, que requieren pensamiento crítico, colaboración, creatividad y un liderazgo que potencie el talento del siglo XXI.

Fabiola García Contreras / Julio-septiembre 2018


Algunos cambios en los ámbitos tecnológico, demográfico y económico han influido directamente en las maneras de trabajar y relacionarse las personas. La tecnología plantea el reto de buscar formas de convivir y aprovechar sus beneficios, sin sentir el temor de que la robótica sustituya el trabajo humano. «Es el momento para redescubrir qué nos hace humanos y crear una nueva generación de empleos centrados en la persona, que nos permita desatar el talento oculto y las pasiones que llevamos dentro» (Lee, 2017).

Uno de los cambios más significativos, en el ámbito demográfico, es el envejecimiento de la población mundial. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, la proporción de personas mayores de sesenta años pasará de ocho por ciento en 2000 a catorce por ciento en 2025 y a 22,6 por ciento en 2050 (Celade, 2002). Esta transformación influye sobre los perfiles y las expectativas de las personas en los espacios de trabajo: la vida laboral se prolonga (la jubilación llega más tarde), aumentan las necesidades de protección social y aparecen los desafíos y las ventajas de que en una misma organización trabajen dos o tres generaciones.

En lo económico se desarrollan nuevos modelos de negocios, tales como la economía de pequeños encargos (gig economy), el trabajo por pedido (on-demand), la economía compartida (sharing economy) y la economía de agentes independientes (freelance economy). Todos promueven ambientes en los que abundan las posiciones temporales y las organizaciones acuerdan con trabajadores independientes para proveer servicios. Un ejemplo es la empresa de transporte Uber Technologies, que se apoya en la tecnología, la diversidad y la libertad que ofrece a los choferes, que de manera flexible e independiente brindan sus servicios.

Cada vez más empresas se preguntan cómo formar y gestionar un talento ágil, flexible, móvil e itinerante, en un mundo donde la digitalización exige un nuevo trabajador, capaz de actualizarse y anticiparse a los cambios. El reto es especialmente importante en América Latina, una de las regiones con las habilidades para el siglo XXI menos desarrolladas (Salazar-Xirinachs, 2018).

¿Cuáles son las capacidades que necesitan las empresas de Latinoamérica y el Caribe para aprovechar las oportunidades? ¿Cómo ganarle tiempo a la velocidad de los cambios, cuando se asumen posiciones de liderazgo a corto plazo en un contexto volátil, incierto, complejo y ambiguo (VICA)?

De las capacidades necesarias para hacer frente a las transformaciones pueden destacarse dos:

  1. Pensamiento crítico, para que la persona sea capaz de pensar, reflexionar y diseñar acciones para el presente y el futuro. El nuevo trabajador necesita analizar el entorno local y global, y tener una visión estratégica y creativa que le permita identificar oportunidades en entornos complejos, donde son claves la innovación, la creatividad y la imaginación.
  2. Liderazgo compartido: el líder de hoy debe conectarse con gente de distintas generaciones y tener en cuenta que el poder es cada vez más compartido. Los trabajadores están más informados, tienen mayores expectativas y pueden ejercer su poder de distintas maneras. «Cualquier hoja de ruta para el futuro fracasará si no se incluye una mejor comprensión de cómo está cambiando el poder» (Naím, 2013: 314).

Liderar se ha convertido en el centro de la gestión empresarial: escuchar, observar, sentir, comunicar y experimentar con el otro impulsará la empatía necesaria para lograr resultados en el presente y el futuro. El líder de hoy debe actuar con perspectiva colectiva y explorar culturas colaborativas de trabajo, conectadas con las realidades locales y globales, que permitan aprovechar la diversidad de la empresa y su entorno.

 

Referencias

  • Celade (2002): «Los adultos mayores en América Latina y el Caribe». Boletín Informativo. Santiago de Chile: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía: https://www.cepal.org/celade/noticias/paginas/3/9353/boletin_envejecimiento.pdf
  • Lee, D. (2017): «¿Por qué los trabajos del futuro no parecerán trabajos?». TED Talks. https://www.ted.com/talks/david_lee_why_jobs_of_the_future_won_t_feel_like_work?language=es
  • Naím, M. (2013): El fin del poder. México: Debate.
  • Salazar-Xirinachs, J. (2018): “El futuro del trabajo: una perspectiva desde América Latina”. Foro organizado por la Organización Internacional del Trabajo y la Universidad Torcuato di Tella. Buenos Aires. http://www.ilo.org/americas/sala-de-prensa/WCMS_627957/lang–es/index.htm

Fabiola García Contreras, profesora invitada del IESA / @fabiolagarcia.ct