Empresa unicornio: ¿nueva «normalidad» o especie rara?

166
Ilustración: Gerd Altmann / Pixabay

Las empresas unicornio son muy cotizadas en Wall Street. La confianza de los inversionistas se sobrepone a los flujos de caja negativos característicos de sus primeros años. Por los momentos no producen dinero, pero proyectan un capital accionario de al menos mil millones de dólares.

Claudia Martínez y Gioconda Bolinches / 8 de julio de 2019


 

En el mundo de las finanzas existe, desde 2013, una expresión cada vez más popular para identificar empresas innovadoras en el ámbito tecnológico: empresas unicornio. Son empresas emergentes valoradas por encima de mil millones de dólares.

Este término simbólico fue utilizado por Aileen Lee para establecer una analogía entre el animal mitológico y esa rara especie representada por un emprendimiento exitoso y constante. Incluso identificó dos categorías en función de su valoración:

  • Compañías valoradas por encima de 10.000 millones (decacorn).
  • Compañías valoradas por encima de 100.000 millones (hectocorn).

La revista TechCrunch identificó 359 emprendimientos unicornio. Según la base de datos Crunchbase, el cuarenta por ciento se encuentra en China, otro cuarenta por ciento en Estados Unidos, cuatro por ciento en India y Reino Unido, y porcentajes menores operan en Israel, Alemania e Indonesia, entre otros países. Su modelo de negocio se centra, principalmente, en el sector de consumo y en el desarrollo de software para empresas.

Recientemente han salido a la bolsa algunos unicornios, entre los cuales se destacan Uber, Airbnb, Pinterest, ANT Financial, WeWork, Didi y Lyft. Este último debutó en el mercado bursátil con buen pie: su acción finalizó el primer día en bolsa con +8,73 por ciento de su cotización y una capitalización de mercado a la fecha de 15.860 millones de dólares. El caso contrario aconteció con Uber, cuyo primer día en el corro ―10 de mayo de 2019― concluyó con una caída de -7,62 por ciento, en un mercado volatilizado por las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos. Hoy Uber está valorada en 69.791 millones de dólares.

En promedio las empresas unicornio son muy cotizadas en Wall Street. La confianza de los inversionistas se sobrepone a los flujos de caja negativos característicos de los primeros años de gestión operativa. La valoración toma como variables de peso las opciones sobre activos reales que estas empresas crean en su proceso de inversión. Por los momentos, no ganan dinero, pero proyectan que su capital accionario sea al menos de mil millones de dólares.

Existen diversas modalidades de financiamiento en el mercado. Los mecanismos tradicionales para costear proyectos son emisión de deuda o emisión de acciones. Con ambas estrategias una empresa privada deja de serlo para convertirse en empresa pública. En el caso de la empresa unicornio no procede la emisión de deuda, porque no produce el flujo de caja necesario para honrarla.

A partir de 2015 se constata una tendencia sostenida: la salida a bolsa no constituye la principal fuente de financiamiento para una empresa unicornio. La captación de capital se logra mediante fondos privados de acciones, fondos mutuales e incluso fondos de capital soberano, también llamados Pre-IPO (por las siglas en inglés de oferta pública inicial). Estas estrategias evitan dos inconvenientes asociados con la cotización en bolsa: 1) costos de regulación y 2) revelación de datos delicados para el desarrollo del negocio.

El índice Primeunicorn permite ver y analizar el desarrollo de empresas unicornio en una línea de tiempo. Si los inversionistas quieren adquirir algún ETF pueden acudir al Renaissance IPO ETF, que incluye compañías recientemente convertidas en públicas. No recoge todas las expectativas del mercado, pero es bastante aproximado. También existe un fondo cerrado llamado GSV Capital, que invierte en compañías públicas y privadas localizadas dentro y fuera de Estados Unidos, que operan principalmente en redes sociales, telefonía celular, aplicaciones y servicios de software, y tecnologías consideradas verdes.

No deja de ser una apuesta osada invertir en una expectativa de crecimiento y no en un presente operativo exitoso. Se pueden obtener ganancias extraordinarias en corto tiempo, pero también incurrir en pérdidas que difícilmente serán resarcidas de forma inmediata. No obstante, si el objetivo es diversificar una cartera de inversiones, sin duda este sector forma parte de las posibilidades.


Claudia Martínez, ejecutiva de cuenta de inversiones de Kapital Consultores. Gioconda Bolinches, representante de Portfolio Resources Group y consultora externa de Lifeinvest Asset Management