La inteligencia artificial avanza a paso lento en las empresas venezolanas

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Imagen creada con inteligencia artificial

Banca y seguros, ventas minoristas y compañías de transporte por aplicaciones móviles son los sectores pioneros en el uso de inteligencia artificial en Venezuela.


 

La inteligencia artificial (IA) es más que una tendencia momentánea en Venezuela. Ahora es una herramienta tecnológica que comienza a definir cómo operan, innovan y compiten las empresas en sectores tan variados como banca y seguros, ventas minoristas y transporte.

«Más que una amenaza, la inteligencia artificial opera como un asistente que aprende muy rápido y que se puede entrenar en apenas horas. Su gran utilidad es que permite el ahorro de tiempo y el aumento de las capacidades humanas, porque siempre depende de la pericia y la experiencia de los profesionales», afirma Ana María Nieves Donnella, experta en finanzas corporativas y cofundadora de la consultora empresarial BIDA, en entrevista con Debates IESA.

El uso de la IA en las empresas venezolanas pareciera estar en una primera fase de adopción, en parte impulsada por profesionales que se forman por cuenta propia. El panorama es variopinto. Hay compañías nacionales que apenas exploran las características de la IA, mientras que otras ya crearon sus agentes automatizados y les sacan provecho en su día a día.


Apenas tres de cada diez trabajadores venezolanos recibieron adiestramiento en IA adaptado a su competencia profesional.


Usos de la IA en las empresas venezolanas

Los primeros chatbots de atención al cliente se lanzaron entre 2019 y 2022. Esta aplicación de la IA permite a las empresas atender grandes volúmenes de clientes y asistirlos en tareas sencillas, como la recuperación de las claves de sus cuentas, lo que reduce costos operativos.

«La banca cuenta con los chatbots, que son un típico caso de uso, pero ahora también usan inteligencia artificial en el manejo del historial crediticio. En los seguros nacionales ya se empiezan a ver algunas aplicaciones de inteligencia artificial para la gestión de siniestros, detección de fraudes y manejo de riesgos», apunta Jaqueline Fuentes, profesora del Centro de Innovación y Emprendimiento del IESA, en entrevista con Debates IESA.

La banca es el sector pionero en la adopción de IA en Venezuela, aunque no difunde sus casos de uso. «Es información que no necesariamente se divulga al detalle, porque es parte de la estrategia. Pero sí podemos decir que la IA se utiliza para evaluar tendencias en cuanto al crédito y las comisiones. Hay algunas entidades que, en tiempo real, siguen la actividad de sus puntos de venta», explica Pedro Pacheco Rodríguez, presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Venezuela, en entrevista con Debates IESA.

Otra fase de la adopción de la IA es impulsada por los profesionales de la contabilidad, que trabajan en firmas consultoras o brindan servicio a pequeñas y medianas empresas. «Conozco una empresa que dedicaba tres personas a las conciliaciones bancarias y eso era algo medular que prestaba como un servicio. Tardaba horas en entregar la información. Ahora, con el uso de IA, esto se redujo a una sola persona que supervisa al agente de IA y se entrega a los clientes un producto terminado más impecable», revela Ana María Nieves Donnella, que también asesora a empresas para incorporar IA en sus áreas financieras.


Venezuela ocupó el último puesto entre 19 países del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025.


La mayoría de las implementaciones iniciales fueron realizadas por empresas nacionales con cultura digital y de automatización de datos anclada a sus modelos de negocios. Una cadena de farmacia con sedes en las grandes ciudades del país, por ejemplo, usa IA para manejar su logística de suministros e inventario. El sistema empezó con un seguimiento detallado del consumo de sus clientes, luego pasó a un cruce de datos por sucursal y terminó en un agente que permite hacer predicciones para mover los inventarios de los productos que se venden más y necesitan reponerse con más rapidez en determinadas tiendas.

A la lista también habría que agregar una empresa digital de transporte que utiliza IA para hacer más efectivas las cargas y las rutas de sus camiones. La automatización les ayuda a garantizar los volúmenes adecuados de cada carga para hacer más eficientes los envíos.

Profesionales en plena adaptación

Venezuela ocupó el último puesto entre 19 países del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025 (ILIA), elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El lugar de Venezuela está muy vinculado a la falta de gobernanza, instituciones e infraestructura para la IA. A pesar de estas adversidades, el talento venezolano se forma por su cuenta para manejar esta tecnología.

Una encuesta realizada con 300 trabajadores de empresas venezolanas encontró que la mayoría de las compañías utiliza la IA para atender y comunicarse con los clientes (36,4 por ciento), automatizar procesos internos (27,3 por ciento) y mejorar la cadena de suministro y logística (18,2 por ciento).[1]

Un dato clave de esta encuesta laboral es que cuatro de cada diez profesionales venezolanos invierte tiempo en aprender sobre IA por su cuenta. Esto refleja la importancia que comienza a adquirir el manejo de esta herramienta para los empleados, pero también la falta de liderazgo de las empresas para impulsar más programas de aprendizaje.


La banca es el sector pionero en la adopción de IA en Venezuela, aunque no divulga sus casos de uso.


Jaqueline Fuentes explica: «La adopción de la IA en Venezuela viene de una combinación de factores. Hay iniciativas de los propios trabajadores que buscan cómo facilitarse su trabajo. Hay otras empresas cuya alta dirección dice “Vamos a montarnos en este jet” y define el camino para sacarle provecho».

Son pocas las organizaciones que brindan formación a sus empleados. Apenas tres de cada diez trabajadores venezolanos (27,3 por ciento) recibieron adiestramiento en IA adaptado a su competencia profesional. En las empresas venezolanas también conviven diferentes visiones sobre la IA, al punto que algunas compañías prohíben a sus empleados utilizarla.

«El interés está en crecimiento. Es maravilloso que los profesionales quieran aprender y se paguen las herramientas ellos mismos, pero las empresas tienen que liderar estas iniciativas. Cuando no hay una política de gobernanza de datos ni una dirección estratégica, entonces es muy difícil saber dónde y cómo vamos a aplicar la IA y se pone en riesgo información de la empresa», subraya Nieves Donnella.

La inversión inicial de las empresas venezolanas para utilizar la IA no tiene que ser una barrera. El primer paso, de hecho, consiste en analizar las tareas más repetitivas y sus procesos, antes de siquiera evaluar las herramientas disponibles y los programas de capacitación para los equipos. Otro punto fundamental está asociado con la disponibilidad de datos de las empresas.

«Es una herramienta transversal a todos los sectores y va a convertirse en algo imprescindible, como lo fue saber leer y escribir en su momento. En la medida en que las empresas tengan más datos, mejor podrán utilizar la IA», advierte Pacheco Rodríguez.

La inteligencia artificial es una herramienta clave para que las empresas venezolanas puedan optimizar procesos y mejorar su productividad diaria, especialmente en un horizonte donde se espera mayor competencia con la entrada de firmas globales en el corto y el mediano plazo.


Margaret López, periodista independiente especializada en finanzas, tecnología y cambio climático

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Notas:

[1] Peña-Zerpa, C. A. y Peña-Zerpa, M. Y. (2026). Adopción de la IA de trabajadores en empresas venezolanas. Revista Portal de la Ciencia, 7(2), 211-228. https://institutojubones.edu.ec/ojs/index.php/societec/es/article/view/753/1287