Televisión a la carta: el entretenimiento diario de la mitad de los venezolanos

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Glenn Carstens-Peters / Unsplash

Netflix es la plataforma preferida de esta modalidad de televisión por internet. Los consumidores pagan, en promedio, unos seis dólares mensuales por este servicio. Dada la dificultad para tener una tarjeta de crédito internacional o acceder a dólares, la mayoría recurre a intermediarios para pagar.


 

Cuando se habla de los mercados en expansión en Venezuela, hay que empezar con la televisión a la carta (streaming, en inglés). Se trata de un entretenimiento que ya disfruta más de la mitad de los venezolanos, de todos los grupos etarios y todas las regiones del país. Aunque todavía tiene retos por delante.

Esta modalidad de televisión funciona con una distribución de contenidos en plataformas en línea. No hace falta descargar antes las películas o los capítulos de las series y se caracteriza porque el usuario se conecta a Internet y decide qué ver y cuándo.

«Hay una sustitución tecnológica que anda ocurriendo con la televisión por streaming, que hoy compite en el horario prime de la noche. Es un medio complementario que sustituye a la televisión abierta y a la televisión por cable y que al venezolano le gusta, porque le da la flexibilidad de disfrutar de contenidos nacionales e internacionales», asegura Pedro Quintana, director de Atenas Grupo Consultor, en entrevista con Debates IESA.

El consumo de la televisión a la carta empezó a incrementarse en Venezuela durante la pandemia, cuando las personas estuvieron obligadas a pasar muchas horas en sus casas. Pero su masiva adopción la impulsaron dos transformaciones tecnológicas más silentes: el despliegue de la conexión a Internet por fibra óptica en el país y la renovación de los televisores inteligentes (smart TV), que ahora permiten la conexión directa a Internet y, por tanto, a un mundo de series, películas y eventos.

 

El televisor como primera pantalla

El drama de los protagonistas de El chavo del ocho, los secretos de Juan Gabriel o la versión renovada de Betty, la fea son apenas algunos de los programas más comentados en las calles venezolanas, aunque ninguno lo transmite la televisión abierta.

La popularización de estos programas latinoamericanos ocurrió en Venezuela gracias a la penetración de la televisión a la carta. La Encuesta nacional de consumo cultural 2025 reveló que más de la mitad de los venezolanos (el 56,8 por ciento) utiliza plataformas de televisión a la carta para ver películas, series y otra clase de programas.

Este estudio lo condujo el Instituto de Investigaciones de la Información y la Comunicación (Idici) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Se hizo con encuestas a 800 personas de más de 18 años de edad, residentes en 23 estados y con una representación que incluye a todos los sectores socioeconómicos del país.

El entretenimiento rey de los venezolanos es la televisión: siete de cada diez venezolanos ve televisión como su forma de desconectarse de las complejidades del día a día. «La televisión no ha muerto. Es la reina madre de las pantallas y sigue siendo un referente, porque la convergencia tecnológica de los smart TVs sigue siendo televisión. Lo que ocurrió es que la televisión se adaptó a los nuevos tiempos para estar presente en la vida de los venezolanos», explica Edixela Burgos, investigadora del Idici y parte del equipo encargado del análisis de los datos de consumo cultural, en entrevista con Debates IESA.

Burgos añade otro dato esencial: la amplia mayoría de los venezolanos miran los contenidos a la carta en los televisores inteligentes con conexión a Internet.


El 77 por ciento de los venezolanos posee algún tipo de televisor inteligente.


La Encuesta nacional de consumo cultural 2025 revela que los smart TVs lideran el disfrute de la televisión a la carta (el 86,3 por ciento), mientras que las pantallas de los celulares ocupan el segundo lugar (el 41,7 por ciento).

Si bien no hay datos oficiales y públicos sobre los dispositivos de los hogares en Venezuela, hay una referencia privada que habla sobre la penetración de los televisores inteligentes en los años más recientes y de la sustitución que ocurrió de los viejos aparatos.

Hoy, apenas el 23 por ciento de los encuestados por Atenas Grupo Consultor tiene un televisor tradicional que no permite la conexión a Internet. El 77 por ciento restante posee algún tipo de televisor inteligente, de acuerdo con esta encuesta hecha a 1.500 venezolanos mayores de 18 años.

El acceso a la televisión a la carta puede hacerse con cualquier televisor pantalla plana. Los modelos más viejos de televisores utilizan un dispositivo complementario como el Android TV Box o el Amazon Fire TV Stick, mientras que los televisores más recientes ya vienen equipados con un sistema operativo que permite la conexión a Internet.

El elemento clave para disfrutar de este servicio, al final, es el Internet por fibra óptica en el hogar. Esta conexión permite velocidades más rápidas para la descarga de los contenidos y se paga habitualmente con un plan mensual, al contrario de los planes de los celulares, que se cancelan en función de los gigabytes consumidos.

El estudio de Atenas Grupo Consultor reporta, por ejemplo, un 73 por ciento de hogares conectados por fibra óptica frente al 19 por ciento de conexión a Internet por cable de cobre, que es la conexión tradicional más lenta. Estos datos de 2025 dejan claro el despliegue de la fibra óptica en Venezuela y su influencia en este entretenimiento.


Todavía son pocas las empresas que en Venezuela brindan televisión a la carta como parte de sus planes de Internet por fibra óptica.


El reto de los pagos internacionales

La televisión a la carta en Venezuela crece de forma sostenida. El estudio de audiencias de Atenas Grupo Consultor señala que el 52 por ciento de las personas consumían este servicio en 2023 y que esa proporción había aumentado al 88 por ciento en 2025.

«La audiencia de los contenidos por streaming aumenta y la demanda de este tipo de plataformas crece. Con el streaming lo que ocurre es que nos acompaña durante todo el día en los diferentes bloques, pero hay un pico importante que se activa entre las seis de la tarde y las doce de la medianoche. Es sentarte y conectarte y esto ocurre frente al televisor», detalla Quintana.

Netflix es el servicio que más nombran los venezolanos cuando se les pregunta por los sitios para disfrutar de la televisión a la carta. Su liderazgo se refleja tanto en la encuesta de la UCAB (el 59 por ciento de preferencia) como en el estudio de Atenas Grupo Consultor (el 78 por ciento).

El otro líder en el servicio de televisión a la carta es MagisTV, una empresa que «piratea» los contenidos de las grandes cadenas internacionales y cuyas direcciones web fueron bloqueadas por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) en marzo de 2025. Su nombre cambió (Xuper TV) y todavía hoy algunos hogares venezolanos lo utilizan. Más atrás, le siguen otros servicios con buena penetración en el resto de América Latina, como HBO Max, Disney Plus o Amazon Prime.

«Entre los hallazgos está que la mayoría accede a un mercado irregular para contratar estas plataformas como Netflix. No solo se trata de que no se cuenten con los recursos económicos, sino que es complicado de pagar. Hay que contar con una tarjeta en moneda extranjera y no todo el mundo tiene acceso al mercado de divisas, por lo que la gente recurre a un intermediario y lo paga en bolívares», explica Jesús Lovera Torres, profesor e investigador de la UCAB, en entrevista con Debates IESA.

El pago promedio de los venezolanos por la televisión a la carta es de seis dólares, de acuerdo con las mediciones de Atenas Grupo Consultor. La cifra revela que se trata del plan estándar de Netflix en Venezuela, que permite reproducir los contenidos en dos pantallas diferentes y en calidad de alta definición.

«La penetración de la televisión por streaming ya ocurrió. El hábito ya existe en el país. Lo que nos preguntamos ahora es cómo podemos migrar a estos consumidores a que paguen por los contenidos», apunta Quintana.

La aparición de las nuevas cuentas electrónicas en moneda extranjera de la banca nacional en enero de 2026 puede ser una de las opciones. Estas cuentas, que impulsan un mayor uso de los fondos en divisas mediante una tarjeta física o virtual, son clave para ayudar a masificar los pagos de la televisión a la carta.

El otro camino es el servicio conjunto. Cantv, por ejemplo, que otrora fue el líder de las conexiones de Internet en el país, ofrece el Aba TV Go con una mayoría de canales nacionales, pero este servicio supone un pago adicional.

Otras compañías, como Inter y VNet, ofrecen un añadido de televisión a la carta a sus clientes con Internet por fibra óptica, aunque todavía no ofrecen acceso preferencial a los servicios internacionales como Netflix, Disney Plus o HBO Max, algo que sí ocurre en otros países de América Latina.

Todavía son pocas las empresas que en Venezuela brindan televisión a la carta como parte de sus planes de Internet por fibra óptica. En un mercado con decenas de operadores diferentes de Internet por fibra óptica y un creciente apetito por más contenidos para disfrutar de la televisión a la carta, queda claro que las empresas que trabajen esa apuesta conjunta pueden ofrecer un elemento diferenciador para sus clientes.


Margaret López, periodista especializada en finanzas, tecnología y cambio climático

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