Con mi trabajo no te metas, IA

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Las ocupaciones más expuestas a la inteligencia artificial son las administrativas y las docentes. Entre los sectores económicos, las finanzas y los seguros son los más expuestos.


 

Es inevitable pensar en las palabras apocalipsis o nirvana cuando se leen artículos sobre la inteligencia artificial (IA). Hay mucha especulación sobre el impacto de esta tecnología en las vidas de los individuos. Algunos creen que los liberará de la esclavitud de un trabajo rutinario y otros que los dejará en la calle. Pero todavía es poco lo que realmente se sabe sobre el impacto que tendrá la IA.

Por ello llamó mucho la atención un estudio del Departamento de Educación del Reino Unido, publicado el 28 de noviembre de 2023. El informe, considerado uno de los primeros intentos de cuantificar el impacto de la IA en el mercado laboral del Reino Unido, utilizó un método desarrollado por académicos estadounidenses para identificar las ocupaciones, los sectores y las áreas que se verían más afectados por la adopción de la IA; en particular, los modelos de lenguaje colosal (LLM, por su sigla en inglés), diseñados para procesar y comprender el lenguaje natural a gran escala.

El estudio reveló que las ocupaciones profesionales están más expuestas a la IA, particularmente las que contienen una alta proporción de trabajo administrativo y en todas las funciones de finanzas, derecho y gestión empresarial. Esto incluye consultores de gestión y analistas de negocios, contadores y psicólogos. Las ocupaciones docentes también muestran una mayor exposición a la IA, donde la aplicación de los LLM es particularmente relevante.

El sector de finanzas y seguros está más expuesto a la IA que cualquier otro sector. Le siguen el de información y comunicaciones, el inmobiliario, la administración pública y defensa y educación. Los trabajadores de Londres y el sureste del país tienen la mayor exposición a la IA, lo que refleja la mayor concentración de ocupaciones profesionales en esas áreas.

Para llegar a estos resultados los encargados del estudio construyeron un índice de Exposición Ocupacional a la IA (AIOE), basado en el método desarrollado por Edward Felten y colaboradores, que mide el impacto que podría tener el uso de diez aplicaciones comerciales de la IA en los trabajos evaluados. Tales aplicaciones realizan reconocimiento de imágenes, modelado de lenguaje, traducción de idiomas, capacidad para participar en juegos de video y estrategia, reconocimiento de voz y reconocimiento de eventos, relaciones y contextos a partir de imágenes.

La exposición de un cargo a la IA no siempre implica la sustitución de individuos por recursos técnicos. En algunos casos, el alcance de estas posiciones se incrementa al reducirse el tiempo dedicado a actividades rutinarias. Sin embargo, en general, la variación en la exposición a la IA por áreas geográficas es mucho menor que por ocupaciones o industrias.

Los empleados con trabajos más complejos suelen estar más expuestos al uso de la IA que aquellos con ocupaciones más sencillas. Destacan, por su alto grado de exposición, las ocupaciones que requieren títulos universitarios en contabilidad, finanzas, economía o matemática. Mientras que los cargos en las industrias de construcción, manufactura, logística y mantenimiento tienen una exposición relativamente baja al uso de la IA.

El informe llamó la atención sobre una investigación reciente del Fondo Monetario Internacional, según la cual la IA podría tener un efecto polarizador en los mercados laborales de las economías avanzadas. Estas economías están en mejores condiciones de aprovechar la IA para impulsar el crecimiento económico, pero también son más vulnerables a la pérdida de empleos.

Como era de esperarse los autores del estudio señalan que la responsabilidad última de la adecuada incorporación de la IA en el mundo del trabajo será compartida entre el sistema educativo y los empleadores del Reino Unido, quienes deben hacer los esfuerzos necesarios para que la fuerza laboral cultive las habilidades requeridas para aprovechar al máximo los beneficios potenciales de la implantación de la IA. El futuro parece ser moldeable, al menos en este caso.

Como todos los años aprovechamos para dar gracias a nuestros fieles lectores, a quienes esperamos de vuelta a partir de la segunda semana de enero de 2024. Feliz asueto.


Carlos Jaramillo, director académico del IESA.

Este artículo se publica en alianza con Arca Análisis Económico.

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