Menos empresas, robótica… Lo que viene en la gestión de activos financieros

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Imagen de Nattanan Kanchanaprat en Pixabay

El 16 por ciento de las empresas de gestión de activos cerrarán o serán adsorbidas por competidoras de mayor tamaño durante los próximos cuatro años debido al impacto simultáneo de la volatilidad de los mercados financieros, las altas tasas de interés y la caída de los montos por comisiones.


Los avances tecnológicos han sacudido profundamente el modelo de negocio en la industria de la gestión de activos financieros. PricewaterhouseCoopers (PwC), uno de los líderes mundiales de la consultoría gerencial, calcula que el 16 por ciento de las empresas de este sector cerrarán o serán adsorbidas por competidoras de mayor tamaño durante los próximos cuatro años.[1]

¿La razón? El impacto simultaneo de la volatilidad de los mercados financieros, las altas tasas de interés y la caída de los montos cobrados por comisiones. Adicionalmente, desde 2018 los reguladores europeos han obligado a las instituciones financieras a hacer un mayor desglose de las comisiones que les cargan a sus clientes institucionales.

Por exigencia de las reformas del Mifid II de 2018 —una directiva europea que regula la prestación de servicios de inversión—, la Unión Europea y el Reino Unido comenzaron a exigir a los bancos de inversión que facturaran por separado los servicios de corretaje e investigación. Estas organizaciones optaron por absorber el costo de la investigación en lugar de cobrarlo explícitamente, para no perder competitividad.

Los recortes en investigación también son grandes en Estados Unidos, donde la presentación conjunta de comisiones bursátiles y costos de investigación es una práctica todavía en uso. Pero la propensión a incurrir en estos gastos es cada vez menor, debido a la competencia que sufren los manejadores de fondos con estrategias activas, al enfrentarse con fondos indizados que no necesitan reportes de investigación, pues simplemente replican la composición de un índice bursátil.

PwC también encontró que el volumen de fondos administrados por la industria de la gestión de activos financieros bajó entre los años 2021 y 2022 de 127 billones a 115 billones de dólares, debido a la caída del valor de las carteras de inversión a su cargo. Las comisiones cobradas también cayeron, pues se calculan en función de los montos administrados y, en algunos casos, también sobre el retorno de las estrategias usadas, que fue negativo en 2022.

Para responder a las presiones del entorno, los grandes manejadores de fondos han apuntado a aumentar el número de clientes. La forma más expedita de lograrlo es adquirir empresas de gestión de activos más pequeñas, en particular, las que tengan una presencia importante en alguna región o gocen de la atención de grupos de intereses, como pueden ser los empresarios exitosos de Silicon Valley o los miembros de la comunidad empresarial de Hong Kong que residen en Estados Unidos y Canadá.

De continuar esta tendencia, que es el escenario más probable, los diez líderes de esta industria controlarán la mitad de los activos administrados bajo la figura de fondos mutuales en 2027. Este grupo tenía una participación de mercado del 42,5 por ciento en el año 2020.

Para ser más competitiva en costos, la industria se apoyará en la robótica. Ya se usan robots para dar asesoría de inversión a clientes que se sienten cómodos con aplicaciones que sustituyen a los clásicos ejecutivos de cuenta, punta de lanza de este sector desde sus orígenes. Más de seis billones de dólares serán administrados por este segmento de servicios en el año 2027.

Otro factor que moldeará la industria de la gestión de activos financieros es la transferencia de riqueza a la siguiente generación, que se calcula en unos 68 billones de dólares y debería ocurrir en la próxima década. Los clientes más jóvenes, al heredar, tienden a establecer nuevas relaciones con otras instituciones financieras, haciendo borrón y cuenta nueva. Es probable que sean más propensos a explorar productos de inversión que no existían de manera masificada en la época de sus mayores. También se espera que se interesen más en la inteligencia artificial, no solo como usuarios, sino también como inversionistas.

Los grandes ganadores de estas tendencias emergentes serán los clientes institucionales y los inversionistas particulares. Estos actores deberían sacar provecho de un ambiente de mayor competencia en términos de productos y servicios intangibles, y menores comisiones de intermediación.


Carlos Jaramillo, director académico del IESA.

Este artículo se publica en alianza con Arca Análisis Económico.

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Nota

[1] PwC. (2023, 10 de julio). One in six asset and wealth management companies will be swallowed up or fall by the wayside in the next five years: PwC Global Asset & Wealth Management Survey.