Netflix y Paramount se pelearon por la compra de una empresa: Warner Bros. Discovery. De lograrse la fusión, David Ellison, presidente de Paramount, terminará controlando la tercera empresa de medios y entretenimiento de Estados Unidos después de Netflix y Disney. Tendrá «una oportunidad para alcanzar la grandeza»: un buen título para una serie de ‘streaming’.
Aunque hay más de cuarenta años de bibliografía financiera dedicada al tema de las compras hostiles, no deja de ser fascinante ver a dos grandes actores del mundo del entretenimiento como Netflix y Paramount pelearse por la compra de una empresa: Warner Bros. Discovery (WBD). Normalmente, los analistas financieros ponen atención a temas tan diversos como las reacciones vía precios de las acciones de los participantes, las potenciales fuentes de creación de valor que pretenden captar los compradores y los beneficios que obtienen los accionistas de la empresa en venta.
Las autoridades reguladoras de Estados Unidos y de algunos países europeos aún no han dado el visto bueno a la operación, pero es muy probable que suceda. El primer ganador de esta contienda es David Zaslav, presidente de WBD, que logró vender la compañía a Paramount por 110.000 millones de dólares luego de un poco más de cinco meses de negociaciones; por ello, recibirá este año beneficios varios por el orden de 700 millones.
El acuerdo también dejará a Paramount/WBD con importantes deudas, tras una de las mayores compras apalancadas en la historia de las fusiones y adquisiciones estadounidense. No es de extrañar que recientemente la calificadora crediticia Fitch bajara la calificación de la deuda de esta compañía al grado de «basura» debido al incremento de su deuda en 72 000 millones de dólares para financiar la adquisición. La nueva corporación que surge de la fusión tendrá un endeudamiento del orden de 79.000 millones.
Esta historia comienza a finales de 2025, cuando Netflix hace una oferta de 82.700 millones por los estudios y los activos de streaming de WBD, que no incluía los canales CNN, TBS, TNT, TruTV, TCM, Cartoon Network, Discovery y Discovery+, que se mantendrían bajo la marca Discovery. La operación de venta progresaba con algunas críticas de la gente de la industria del cine y especulaciones sobre la posibilidad de que tal transacción no fuese aprobada por los organismos reguladores estadounidenses.
Sin previo aviso, surgió una contraoferta de Paramount por todo el negocio. Aunque la junta directiva de WBD prefería la oferta inicial de Netflix —por un precio menor, pero con mayores garantías económicas de que culminara exitosamente—, los directivos de Paramount hicieron siete ofertas consecutivas en doce semanas para cubrir todas las objeciones de WBD.
La oferta inicial de Paramount fue de 19 dólares por acción y, gracias a sus capacidades negociadoras, Zaslav logró elevarla a una oferta final de 31 dólares. Antes de comenzar la puja, las acciones de WBD valían aproximadamente un tercio de lo que Paramount terminó pagando.
La oferta definitiva de Paramount fue posible gracias al respaldo de 45.700 millones de dólares de Larry Ellison, accionista principal de Oracle y padre de David Ellison, que es presidente de Paramount y principal artífice de esta fusión. Además del precio de compra, Paramount se comprometió a pagar 2.800 millones de dólares que WBD debía a Netflix por la ruptura de la negociación ocasionada por esa nueva oferta. Si los organismos reguladores estadounidenses no aprobasen la fusión, WBD recibiría una indemnización de 7.000 millones de dólares por parte del comprador.
Dos preguntas interesantes surgen de este relato. La primera: ¿por qué Netflix decidió abandonar la puja por WBD? La respuesta es muy simple: al precio de 31 dólares por acción no había grandes oportunidades de crear valor. Ted Sarandos, presidente de Netflix, declaró a diversos medios de comunicación que el acuerdo «era bueno al precio justo, no algo imprescindible a cualquier precio». También mencionó que no estaban dispuestos a «pagar de más por un activo que querían, pero no necesitaban» y recomendó: «Nunca dejen que el ego se interponga en una buena decisión comercial».
Paramount tiene un camino difícil, porque necesita obtener la aprobación regulatoria para el acuerdo con WBD y, además, generar flujos de caja para dar viabilidad a una nueva estructura de negocios.
Las acciones de Netflix subieron un 22 por ciento la semana siguiente, al final de la contienda. Esto muestra que los inversionistas cuestionaban la factibilidad de las sinergias que Netflix podría lograr para justificar esa operación. La adquisición habría obligado a la empresa a contratar más de 50.000 millones de dólares de nueva deuda.
La segunda pregunta es: ¿por qué Paramount considera tan valiosos los activos de WBD? La familia Ellison vio el acuerdo como el único camino disponible para que la empresa pudiera competir en un panorama hollywoodense dominado por gigantes tecnológicos como Netflix, Amazon y YouTube. Las acciones de Paramount subieron un 21 por ciento al conocerse la noticia de la fusión, gracias a la reacción favorable de los inversionistas al acuerdo con WBD.
Paramount tiene un camino difícil por recorrer. Primero necesita obtener la aprobación regulatoria para el acuerdo con WBD. Para ello, confían en la buena relación de los Ellison con el presidente Trump, que podría estar muy feliz de que finalmente CNN esté en manos de empresarios ideológicamente afines.
Lo siguiente es generar flujos de caja para dar viabilidad a una nueva estructura de negocios muy apalancada. Esto requiere integrar dos empresas de tamaños disímiles, identificar áreas donde se pueden reducir costos y buscar salidas a negocios que morirán a mediano plazo, como el servicio de la televisión por cable. Paramount confía en obtener rápidamente ahorros de 6.000 millones de dólares anuales —una cantidad grande en comparación con los aproximadamente 12.000 millones de ebitda proyectados para 2026— y desapalancar su balance lo más rápido posible.
En los reacomodos de las fusiones se eliminan posiciones redundantes, lo que dará mala cobertura de prensa en un sector donde muchos actores temen a los cambios tecnológicos y las fusiones. La huelga de actores y guionistas de Hollywood de 2023 mostró a los huelguistas sus fragilidades laborales a mediano plazo.
Buena parte de la creación de valor vendrá de la integración de los negocios de streaming de ambas organizaciones. Existe poca superposición entre los 132 millones de suscriptores de WBD (la gran mayoría de HBO Max) y los 78,9 millones de Paramount+. En Estados Unidos, solo el 21 por ciento de los suscriptores de Paramount+ tienen HBO Max, según Antenna, una firma de investigación de suscripciones.
Como resultado, una aplicación de streaming combinada tendría aproximadamente 200 millones de suscriptores en total, según los ejecutivos de Paramount. Esto situaría a Paramount-Warner en la misma órbita que el número combinado de suscripciones de Disney y más cerca de Netflix, que tiene la mayor cifra de suscriptores (más de 325 millones).
Los mercados financieros tienden a ser muy agudos al analizar las probabilidades de éxito de fusiones y adquisiciones. Si este patrón se repite, Netflix hizo muy bien al abandonar la competencia.
El otro indicador que obsesiona a los ejecutivos de medios es el tiempo de visualización (cuánto tiempo pasan las personas en una aplicación). Según esa medida, el acuerdo tendría un impacto mucho menor.
Paramount+ representa el 1,6 por ciento del tiempo total de visualización en Estados Unidos; HBO Max, un 1,2 por ciento adicional, según Nielsen. Al combinarlos alcanzarían el 2,8 por ciento, ligeramente por detrás de Roku (3 por ciento), pero muy por delante de Peacock (1,8 en enero de 2026). La aplicación de Paramount-WBD seguiría estando muy por detrás de YouTube (12,5 por ciento) y Netflix (8,8 por ciento), pero estaría más cerca del segundo nivel, donde están Prime Video (4,1 por ciento) y Disney+, Hulu y ESPN+ (4,9 por ciento combinados). También están los servicios gratuitos Pluto y BET+ de Paramount, que al unirse con Discovery+ les daría una participación del 3,7 por ciento
Si la fusión tiene éxito, David Ellison controlará la tercera empresa de medios y entretenimiento de Estados Unidos después de Netflix y Disney. Da un poco de vértigo pensar que todo esto comenzó en 2010, cuando Disney fundó Skydance Media, adquirida por Paramount en julio de 2025 y que en los próximos 18 meses se integrará con WBD.
Los mercados financieros tienden a ser muy agudos al analizar las probabilidades de éxito de las fusiones y adquisiciones, y manifiestan su opinión con los movimientos de precios de las acciones de las empresas involucradas. Si este patrón se repite, Netflix hizo muy bien al abandonar la competencia, porque el precio de su acción subió un 22 por ciento cuando se supo que había perdido la puja por WBD.
De momento, parece que la fusión Paramount-WBD tiene sentido, dada la subida del 21 por ciento de la acción de Paramount. Si David Ellison logra llevar a buen término su estrategia tendrá «una oportunidad para alcanzar la grandeza» y este sería un buen título para una serie de streaming.
Carlos Jaramillo, vicepresidente ejecutivo del IESA
Este artículo se publica en alianza con Arca Análisis Económico.
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